Sujeta tu día: el poder de las rutinas matutinas y vespertinas

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Eres un estudiante universitario.


Es media noche. Te estás cepillando los dientes y revisando cómo fue el día. Y estás decepcionado.

Había planeado hacer ejercicio, estudiar para un próximo examen de historia, limpiar su apartamento y encontrar tiempo para meditar.


Pero ninguna de esas cosas sucedió.

Te despertaste tarde. En cuanto te sentabas a estudiar por la tarde, viste a unos amigos que te invitaban a comer. Y esa noche te dejaste atrapar por navegar por Internet sin rumbo fijo mientras los platos sucios permanecían un día más en el fregadero.


Escupiste tu pasta de dientes y prometes hacerlo mejor mañana; mañana vas a darle la vuelta a todo. Pero el día siguiente trae más de lo mismo.



¿Te suena familiar? ¿Sientes que estás atrapado en un ciclo de buenas intenciones pero un seguimiento decepcionante?


Hay varias cosas que puede hacer para salir de esta rutina y comenzar a progresar como hombre nuevamente. Hoy vamos a hablar sobre uno de los mejores: 'rematar' tu día con una rutina matutina y vespertina.